Partes de una obra de teatro

Partes de una obra de teatro

Parte del mundo del espectáculo yace en poder crear un contenido realmente inspirador,  que marque la pauta y que logre hacer verdaderamente la diferencia, pues esto sirve como apertura para descubrir el verdadero talento de muchos/as quienes se encuentran en el campo de la actuación o bien para otros cuantos quienes surten efecto en sus labores de producción.

Puede que incluso para algunas personas el escuchar meramente la palabra teatro sea solamente una producción donde se ejecuta una actuación pobre sobre un escenario y detrás un telón gigantesco rojo pero a ciencia cierta, se trata de muchísimo más que eso. Una pasión inmensa que logra remover a las personas por su entusiasmo y por la excelente labor en su ejecución para que la obra quede impecable.

La magia está en el escenario

Tenemos que tener en cuenta que toda actuación teatral debe encontrarse compuesta por 2 partes que servirían de estructura. Es decir, dos partes estructurales que en este caso serían las acotaciones y los secundados por los diálogos. La primera guarda mucha relación con lo que serían los sentimientos que quiere que el autor de la obra se expresen como él cree sea más adecuado en su obra.

La segunda, que serían los diálogos, por supuesto sin hacernos de tanta lógica; vendría siendo exactamente aquello que los actores van a interpretar y decir en sus característicos roles. Bien sea para hablar y decir palabras clave que conmocionen al público o  puede que inclusive se les haga omisión para producir un silencio netamente ensordecedor que conecte con las emociones de la persona que esté viendo la obra.

La distribución como algo importante

Pues como bien se sabe, el teatro puede pasar a estar divido por la categorización de los actos y la conexión de las escenas o bien, los cuadros. Cabe destacar que para medir a una obra de teatro se cuenta con aproximadamente tres o cinco actos y es un método bastante usado ya que se lleva usando desde tiempos remotos como por ejemplo desde la época griega.

Hoy por hoy el modo más usual para medir una que otra obra es por cuadro. Esto sucede cuando se hace un cambio bastante notorio de lo que es el escenario. Por ejemplo hay obras de teatro que se valen de hasta 15 escenas que constan de 15 lugares completamente diferentes.

El salto del papel hasta la actuación

Tal vez el reto de poder escribir una obra maestra y querer producirla pueda ser un reto de armas tomar,  pero la verdad es que es precisamente este entorno el que parece alentarnos a luchar por un lugar en el mundo del espectáculo. No es para menos ya que las luces del escenario nos inspiran a querer luchar por nuestros sueños, realizar nuestras metas hasta verlas materializadas.

Recomendamos que la actuación, la práctica y las ganas de querer salir adelante se mantengan vivas a pesar de todo contratiempo que se pueda presentar ya que ese salto que existe del papel hasta el telón es uno solo y vale la pena realizarlo.

 

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